PELÍCULA VISTA EN CINE
SEMANA 03 – AÑO 2008

Grados:
(7) obra maestra
(6) superior
(5) alto nivel de logro
(4) mejor que buena
(3) buena
(2) suficiente
(1) no recomendada
(0) evitar

En cines:

Varias moralejas nos deja el cuentito de El orfanato (2-) (Bayona, 2007), la más obvia siendo que cínicamente se puede copiar formulas anteriores del género sin suscitar el malestar de la no muy versada o exigente audiencia general (*), también aprendimos que mientras el tono narrativo sea pausado y deliberadamente circunspecto puede parecer que estás diciendo algo. Esta lección es importante, y es en serio: la proficiencia respecto a la técnica narrativa es suficiente para sostener una película de este tipo, de la mayoría de tipos, realmente, y allí radica la razón del grado de pálida -muy pálida- recomendación que he dado a la peli. Aprendimos que puedes tapar el insoportable malestar de un final trágico (el atrevimiento…) si todos los personajes al final sonríen y la música se eleva lo suficiente como para no dejarte pensar. Y la más importante moraleja: jamás creer las entusiastas opiniones de la crítica norteamericana respecto de las producciones de Guillermo del Toro. O jamás creer las entusiastas opiniones de la crítica norteamericana y punto. En cuanto a la trama, supongo que aprendemos a creer en cualquier charlatán extravagante a quien invitemos a instalar equipos tecnológicos y a divagar libremente en casa (para el registro: la singular personalidad de Geraldine Chaplin era perfecta para el personaje e hizo que toda esa secuencia valiera la pena, y ella es por mucho lo mejor de la película), aprendimos que, cuando nos encontremos con una cueva oscura en la base de un risco, no es recomendable invitar a nuestros hijos a pasear dentro de la misma, para ver qué pasa, mientras nosotros hacemos no sé qué. Y supongo que aprendimos que si queremos evitar que los muertos nos molesten debemos asesinarnos, pues está demostrado que una vez uno está en su misma dimensión astral ellos suelen ser muy invitadores y cordiales.

Termino la nota agregando que no sé cómo demonios nominarion a este director al Goya por dirección: la actuación hace que algunas escenas caigan al piso como una bola de cemento (y sin niños en escena), otras secuencias -una que llamaré “la histeria hipereditada en la playa”, por ejemplo- están obviamente mal hechas, y no funcionan en ningún sentido. Ni cómo escogieron esto para representar a España en los premios Oscar. Espero, por el respeto que aun profeso por la academia de Hollywood -extensible al comité que postula esta categoría-, que no determinen que esta fue una de las cinco mejores postulaciones de entre casi 100 países. Aunque quien quita y lo es.

(*): Niño parece comunicarse con niños fantasmas, pero por la forma en que suceden las cosas parece a la audiencia que sólo está expresando su ira contra la represión de los padres (”The others”, “The sixth sense”). Medium de comportamiento extravagante invade la casa con equipos de cámara y monitores para comunicarse con fantasmas que han raptado a un infante (la mejor secuencia de la película, vulgarmente raptada de “Poltergeist”). Qué bonito: la muerte es una nueva vida en la que uno de repente entiende las cosas y puede ser sincero con sus hijos y todos podemos querernos mucho (”The others”, otra vez). Argh, no seguiré.